En una entrada anterior, anuncié el comienzo de una serie de artículos dedicados a los juegos de estrategia que tienen un claro contenido matemático.

Voy a empezar esta serie de juegos matemáticos  con uno de mis preferidos “El juego del molino o nueve hombres de Harris“.

Es un juego que pertenece a la categoría de juegos de posición en los que las piezas deben colocarse de una determinada forma para ganar el juego.En este juego hay que tratar de hacer hacer tres en raya, (tres fichas seguidas en la misma línea) que se conoce como formar un “molino”. Puede parecer que al ser un juego de tres en raya, sea un juego sencillo pero como veréis en las reglas de juego, su complejidad es elevada. En próximos artículos, mostraré otros juegos de molino más sencillos que podríamos usar antes de introducir éste.

El molino o nueve hombres de Harris

El tablero y las fichas 

Se comienza con un tablero vacío como el del dibujo.

Juegan dos jugadores, cada uno nueve fichas de un color (nueve hombres de Harris) y  que se turnan para colocarlas en las intersecciones vacías.

molino

Reglas de juego:

El juego suele tener dos etapas, la primera de colocación de las piezas, llamada también el goteo; y la segunda, la etapa de mover y capturar piezas. Por lo general los jugadores deciden quien va primero, y luego se alternan en las próximas partidas.

En la etapa de goteo, cada jugador va colocando de forma alternada una pieza en el tablero. Si un jugador hace un molino (una fila de tres piezas), ya sea horizontal, verticalmente o en diagonal, puede eliminar cualquiera de las piezas del otro jugador del tablero de juego, a excepción de una pieza ubicada en un molino del jugador contrario (salvo que no exista otra opción). Es obligatorio “comer” las fichas contrarias. Si no se come, la ficha del jugador que no ha comido se retira del tablero.

Después de colocar cada jugador sus nueve fichas, los dos jugadores van desplazando, por turno, una de sus fichas a un punto adyacente libre (siempre a través de una línea y un único salto) para formar un molino y eliminar las fichas del contrario.

Para que las partidas den más juego, se suele jugar con la variante que permite al jugador que solo le quedan tres fichas, volar sus fichas, es decir,  moverlas a cualquier punto vacío sin tener que seguir las líneas.

Objetivo:

Gana la partida quien consigue bloquear las fichas del rival para que no pueda hacer ningún movimiento o quien ha dejado al contrario con solo dos fichas sobre el tablero.

El tablero para imprimir

Y con el motivo de facilitaros la tarea de llevarlo al aula o, simplemente, de pasar un rato divertido con este juego, he creado un tablero en A4 que solo tenéis que imprimir. Para descargaros el tablero, hacer clic en la imagen:

molino-pagina

Si queréis el tablero en blanco y negro, lo tenéis aquí.

Para finalizar, si os ha gustado el juego y queréis jugar online, lo podéis hacer en esta web.

Fuentes:

Image: ‘Shut the box… http://www.flickr.com/photos/97225010@N07/15127705956

El juego es una actividad en la que se combinan de forma lúdica, el razonamiento, la estrategia y la reflexión. Todo gira alrededor de un desafío acompañado de una competición contra otros o nosotros mismos que nos obliga a diseñar estrategias y habilidades que nos hagan superar el desafío. En el caso concreto de los juegos con componente estratégico, juegos que permiten tener estrategias ganadoras, sean más o menos complicadas, permiten fomentar la capacidad de análisis, de síntesis y de abstracción. Por todo ello, los juegos son excelentes recursos para desarrollar el pensamiento matemático, ese pensamiento que muchas veces está apartado de las matemáticas mucho más procedimentales que vemos en los cursos de primaria y secundaria. Unas matemáticas que aunque necesarias, deberían de ser complementadas con esas otras matemáticas más lúdicas, más cercanas a la belleza que nos permitirían hacer llegar a los alumnos la belleza de la matemáticas.

Muchos días salgo del aula dándole vueltas a lo que he tenido que enseñar transmitir a mis alumnos y me hago cruces, ante lo absurdo del temario. Por mucho que intente darle vueltas, ahí está el currículo como una espada de Damocles que quiere destruir las vocaciones matemáticas o simplemente el amor por esta disciplina. A veces, quiero romper con todo, darle la vuelta y hacer otras matemáticas o, simplemente matemáticas pero los condicionantes externos e internos, no permiten que sea posible o yo no me veo capaz de llevarlo a cabo. Todo lo anterior, me recuerda las palabras de Paul Lockart en su “Lamento de un matemático“:

Todo el mundo sabe que hay algo mal. Los políticos dicen «necesitamos más  nivel».   Las  escuelas,   por   su   parte,   «necesitamos   más   inversiones   y equipamiento». Los pedagogos dicen una cosa y los profesores otra. Todos están equivocados. Los únicos que entienden de verdad qué es lo que está pasando son precisamente aquellos a los que se  culpa con más frecuencia y a los que menos se escucha: los alumnos. Dicen «la clase de matemáticas es estúpida y aburrida». Y tienen razón.

Paul Lockart “El lamento de un matemático”

En otras ocasiones, he hablado de la enseñanza de las matemáticas en las que aparecía Paul Lockart, por lo que vuelvo a recomendar su lectura con la mente abierta y con espíritu crítico.

Siguiendo con el hilo de los juegos, ya en otras ocasiones he escrito sobre sus posibilidades y he mostrado diferentes ejemplos de juegos que considero útiles para llevar al aula:

Esta entrada, sirve de trampolín a una serie de juegos matemáticos de estrategia en los que iré poniendo los que me parecen más interesantes y divertidos. La gran mayoría de ellos, son juegos de tablero para los que he creado un pdf que solo tenemos que imprimir (y si es caso plastificar) para empezar a jugar. En breves días, aparecerán los siguientes juegos:

  • El molino o 9 hombres de Harris
  • Extratour de 6 piezas
  • El solitario ingles
  • El asalto

Y así seguiré hasta que se me agoten los juegos o las fuerzas.

Espero que os gusten.

Esta es un entrada breve, en la que solo quiero compartir con vosotros una serie de entretenimientos que nos pueden servir para introducir con nuestros alumnos la temida álgebra. No tengo ninguna duda de que el álgebra les resulta difícil a la gran mayoría de los alumnos. Es complicado pasar de unas matemáticas basadas en la aritmética a la generalización de ésta mediante símbolos (generalmente letras). Esa abstracción que requiere no es sencilla y crea muchas reticencias en los alumnos (por si ya tuviera pocas) contra las que hay que pelear. Supone un ejercicio de ponerse en el lugar de ellos y armarse de paciencia con el objetivo de que vayan viendo como poco a poco como van mejorando y empiezan a entenderla. Probablemente, si hay alguna parte del currículo de matemáticas que requiere una revisión, esta es el álgebra. Considero que se inicia antes de tiempo y con conceptos que no serían necesarios: ecuaciones como juego sí, polinomios sin saber lo que se hace no.

No me entretengo más y os comparto una serie de juegos o pasatiempos que os pueden servir para introducir el álgebra.

El código secreto

Letras al cuadrado

Lenguaje en clave secreta

Balanzas algebraicas

 

Para finalizar esta entrada os dejo con el documento que usé con mis alumnos de 1º de ESO: